Sopas y Cremas
El pot-au-feu es el plato más emblemático de la cocina francesa tradicional: un caldo dorado y perfumado de carne de res (morcillo, aguja, tuétano), zanahoria, nabo, puerro, apio y cebolla quemada, cocidos lentamente durante horas. El caldo se sirve primero con tostadas con tuétano, y luego la carne y verduras con mostaza de Dijon, pepinillos y flor de sal. Paul Bocuse lo llamó el plato más honesto de Francia.